La Legislatura de Córdoba aprobó este lunes una declaración de preocupación ante las amenazas de violencia registradas en establecimientos educativos de la provincia, en el marco de la 6ª sesión ordinaria del 148º período legislativo de 2026.
El proyecto, impulsado por el legislador Ariel Grich, advierte sobre la reiteración de situaciones intimidantes en instituciones escolares. Entre los casos recientes, se mencionan hechos ocurridos en el departamento Río Cuarto, donde se detectaron mensajes con amenazas de tiroteos, lo que generó alarma en la comunidad educativa.
En este contexto, la Unicameral solicitó al Ejecutivo provincial que, a través del Ministerio de Educación y otros organismos competentes, implemente o refuerce una campaña masiva de concientización y prevención. La iniciativa apunta especialmente a las familias, con foco en el uso responsable de redes sociales y la advertencia sobre desafíos virales que pueden derivar en conductas riesgosas.

Según lo planteado, la campaña deberá articularse con las instituciones educativas, informar sobre los riesgos y consecuencias de este tipo de intimidaciones, brindar herramientas a padres y tutores, y promover entornos escolares y digitales seguros.
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La sesión fue encabezada por la vicegobernadora Myrian Prunotto y, en algunos tramos, por el presidente provisorio de la Unicameral, Juan Manuel Llamosas.

Adhesión al Día Mundial contra el Bullying
Durante la misma jornada, la Legislatura también aprobó la adhesión al 2 de mayo como Día Mundial contra el Bullying o el Acoso Escolar, una iniciativa impulsada por la legisladora Graciela Bisotto.
El objetivo es fortalecer la toma de conciencia en los establecimientos educativos. De acuerdo con datos de Unicef, uno de cada tres estudiantes en el mundo ha sufrido acoso escolar en algún momento, una problemática que continúa en aumento y genera consecuencias graves.
La fecha fue establecida en 2013 a partir de una propuesta de la ONG Bullying Sin Fronteras, con el respaldo de miles de organizaciones a nivel global. Posteriormente, fue reconocida por la Unesco y adoptada por distintos parlamentos, incluido el argentino.