En Unquillo, distintas instituciones comenzaron a profundizar el trabajo conjunto para mejorar la atención y respuesta frente a situaciones de crisis de salud mental y vulnerabilidad social.
El proceso se desarrolla a partir de un acuerdo sobre pautas de actuación, que reúne a referentes de Salud Mental, Policía, Seguridad Ciudadana, el Hospital José Miguel Urrutia, Tribunales y otros actores que intervienen ante situaciones de urgencia.
En diálogo con Kari Lombardi en Anexados, la coordinadora de Salud Mental de Unquillo, Catalina Albrisi, explicó que el objetivo es ordenar y fortalecer un circuito que ya existe, pero que necesita una articulación permanente.
“La articulación fluida a veces se entorpece por la necesidad de querer resolver cada uno como le parece”.

Por eso, uno de los últimos encuentros estuvo destinado no solamente a los responsables de cada área, sino también a quienes intervienen directamente en la calle. La intención es que cada institución conozca con claridad sus responsabilidades, alcances y límites.
“Cada institución es quien tiene el saber sobre algunos aspectos, no sobre la totalidad”, señaló Albrisi, y remarcó que mejorar esa coordinación permite cuidar a las personas en crisis, a sus familias y también a los trabajadores que intervienen.
LEER TAMBIÉN: https://nexofm.com.ar/vamos-siempre-el-legado-de-claudio-coria-que-queda-en-bomberos-de-villa-allende/
Dónde acudir ante una crisis
Albrisi también diferenció las situaciones de urgencia de aquellas que pueden abordarse desde los centros de atención primaria.
Ante una urgencia o emergencia de salud mental, el lugar de referencia es el Hospital José Miguel Urrutia, que cuenta con guardia de Salud Mental las 24 horas, durante todo el año.
En cambio, los centros de salud municipales cuentan con el dispositivo de Primera Escucha, pensado para acompañar situaciones de malestar y ayudar a construir una respuesta adecuada, que no necesariamente implica una consulta psicológica.
“Lo que busca es construir el problema, ordenarlo y en función de eso establecer líneas de acción específicas”, explicó la coordinadora.

Una mirada que también incluye al entorno
Desde el área municipal observan una importante demanda vinculada a consumos problemáticos, situaciones de violencia y conflictos que involucran a niños, niñas y adolescentes.
Frente a este escenario, Albrisi destacó la importancia de no pensar la salud mental únicamente desde lo individual, sino desde las redes de cuidado y la vida comunitaria.
TE PUEDE INTERESAR: https://nexofm.com.ar/el-nino-y-las-lluvias-bomberos-de-villa-allende-ya-trabaja-en-la-prevencion/
“Se trata de fortalecer las redes de cuidado, no necesariamente la individualidad”, sostuvo.
Y dejó una idea especialmente importante: quien está preocupado por otra persona también puede pedir ayuda. En muchos casos, familiares, docentes u otras personas cercanas pueden acercarse a los espacios de escucha para recibir orientación y acompañamiento.
El desafío, concluyó Albrisi, es seguir construyendo una comunidad donde la respuesta ante una crisis no dependa de una sola persona o institución, sino de una red preparada para acompañar y cuidar.