El concepto de malestar financiero se instaló como una de las principales preocupaciones en la vida cotidiana de los argentinos. La idea hace referencia al impacto negativo que generan las dificultades económicas en el bienestar personal y familiar, desde la ansiedad por los pagos hasta la pérdida de control sobre las finanzas domésticas.
En un artículo publicado en Infobae el pasado 9 de septiembre, se destacó que tres de cada diez argentinos presentan signos de ansiedad o depresión hasta 2024. Entre los factores de riesgo señalados se encuentran el subempleo, la desocupación, la pobreza y la precariedad laboral, elementos que no solo afectan los ingresos, sino también la salud mental.
La columna radial sobre bienestar financiero advirtió que muchas de las preocupaciones diarias están vinculadas al dinero, ya sea por cobros, pagos o incumplimientos, lo que refleja el peso de las decisiones económicas en la vida de las personas. Tomar deudas sin respaldo o consumir más de lo que se puede pagar se traduce en un deterioro progresivo del bienestar.

¿Cómo identificar en qué situación financiera estamos?
Los especialistas proponen una metáfora sencilla: el semáforo financiero.
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Verde: equilibrio entre ingresos y gastos, con capacidad de ahorro.
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Amarillo: señales de alerta, falta de previsión o endeudamiento en aumento.
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Rojo: incapacidad para cumplir con obligaciones, alto nivel de estrés y riesgo de colapso financiero.
Recomendaciones para mejorar el bienestar financiero
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Detallar todos los gastos (fijos, variables y extras).
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Registrar ingresos ciertos y no proyectados.
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Revisar la capacidad de ahorro y previsión ante imprevistos.
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Distribuir el dinero en “frascos de gastos”, priorizando las finanzas domésticas antes de las inversiones.
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Involucrar a toda la familia en el cuidado del presupuesto, incluso a los hijos.
La búsqueda del equilibrio financiero es un proceso que requiere conciencia, planificación y constancia. Según los especialistas, comenzar con pequeños pasos puede marcar la diferencia, ya que “cuando el malestar financiero llega, tarda tiempo en irse”.
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“Si tenemos menos ingresos que gastos, ahí ya estamos en rojo, en un rojo recalcitrante” (Mercedes Bacile)