Ante la situación de abandono del predio ubicado en la zona céntrica, se desalojó a las personas en situación de calle que lo habitaban, se limpió la zona y avanzan las tareas para cerrar los accesos al edificio.
Quien haya transitado por avenida Goycoechea y el arroyo Saldán, en la zona céntrica de Villa Allende, habrá notado las obras que comenzaron recientemente para clausurar los ingresos al ex hotel Maluf.
Desde la Municipalidad, el intendente Pablo Cornet dialogó con Nexo FM sobre la intervención que se está realizando en ese predio que lleva años en estado de abandono, y que había sido ocupado por personas en situación de calle.

“Lo único que se ha hecho es un trabajo de limpieza exhaustivo, porque había mucha mugre, basura, yuyos y demás. Por otro lado, lo estamos cerrando porque no queremos que se meta gente a vivir ahí“, detalló el mandatario.
Además, aclaró que “no se toca estructura, nada” y que dichas acciones se dan en marco de un comodato de uso con los propietarios.
En la parte trasera del terreno, se quitó el cerco en uno de los laterales, limpiaron maleza y taparon piletas. “Todo tiene relación con lo mismo, es un tema de seguridad y prevención de que se siga deteriorando la propiedad”, acotó.

Refuncionalizar el sitio
Sobre las dificultades para reutilizar el lugar, Cornet especificó que “la propiedad no es municipal. Estamos hablando con el propietario, y no tiene muchas intenciones de hacer nada porque al ser inundable tampoco hay gente que quiera invertir“.
No obstante, el intendente comentó que “a futuro estamos hablando para hacer algo” y que, en función a su situación en caso de inundaciones, se lo debería utilizar para alguna actividad que implique un riesgo mínimo. Inicialmente, la idea sería destinarlo como un estacionamiento que utilicen los comercios de la zona, una vez que se aplique la ordenanza de estacionamiento medido.
También se refirió al estado en el que ha permanecido últimamente. “Soy partidario de que, si una propiedad está como patrimonio histórico por una ordenanza, que en este caso tiene muchos años y no la puede mantener, no tiene porqué no pagar las tasas. Esta propiedad nos está llevando a rediscutir todas las ordenanzas relacionadas al patrimonio histórico”, declaró.

Contención a locales
Agustín González del Pino, secretario de Promoción Familiar y Fortalecimiento Comunitario de la Municipalidad, indicó que desde dicha repartición se atiende y acompaña a algunas de las personas que ocupaban o pernoctaban en el sitio.
“Es multicausal por qué esa persona está en la calle, generalmente viene por relaciones de familia complejas y delicadas”. Por ende, la labor está orientada a fortalecer el vínculo con la red familiar.
En el ex hotel, el número de personas que transitaban era variable, pero actualmente trabajan con tres. “Algo muy delicado es la voluntad que tenga esta persona de adherir a lo que se le propone desde el municipio, eso es vital. Son distintas situaciones, cada uno tiene su particularidad y vamos trabajando con distintos niveles de adhesión”, consideró González del Pino.
Sobre las acciones que realiza el área que encabeza, en un contexto social complejo, remarcó: “Entendemos que todo se desarrolla en un núcleo familiar que hoy está muy dañado, y queremos fortalecer lo que pasa dentro de una casa. Desde el programa de mejoras habitacionales, el programa de la primaria infancia con los CADINA, acompañando en nivel inicial, primario y secundario con las CLE, la Mesa Social, el nuevo equipo de salud mental con el manejo de los consumos problemáticos, hay muchos dispositivos que pone la municipalidad a disposición de las familias”.

Emblema descuidado
Según un informe publicado el año pasado en La Voz del Interior, en este espacio funcionó el Villa Allende Hotel. El edificio fue construido en la década de 1930 y fue durante mucho tiempo una colonia de descanso, con alojamiento.
Su creador y propietario fue Miguel Maluf, quien inicialmente administró un hotel alquilando el edificio frente al Maluf original, donde funciona actualmente un salón de fiestas, hasta que con sus ahorros pudo construir su propio establecimiento. Luego de su muerte y con inconvenientes sobre la sucesión, finalmente la familia perdió el manejo del inmueble en un remate.
Según menciona la nota, “el edificio pasó a manos de privados, luego del Círculo de Suboficiales y finalmente en una sociedad anónima integrada por 28 médicos, que adquirió la propiedad en una subasta pública en septiembre de 1982”.
En 1987 inauguró una clínica de alta complejidad que funcionó durante siete años. Rosario Morsicato es uno de los socios que adquirió la propiedad y hace unos años compró la parte del resto de los socios, quedando como único dueño del inmueble.
ENTREVISTA A PABLO CORNET, INTENDENTE DE VILLA ALLENDE
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ENTREVISTA A AGUSTÍN GONZÁLEZ DEL PINO, SECRETARIO DE PROMOCIÓN FAMILIAR Y FORTALECIMIENTO COMUNITARIO DE VILLA ALLENDE