Luego de meses de polémica por su traslado en el marco de la obra de duplicación de la avenida Luchesse, el histórico quebracho blanco vuelve a estar en el centro de la escena. La Municipalidad de Villa Allende aseguró en sus redes que el ejemplar “vive”, destacando la aparición de brotes y la superación de la etapa crítica.
En ese contexto, desde Radio Nexo dialogamos con la ingeniera agrónoma Ana Ruth Meehan, quien viene siguiendo de cerca la evolución del árbol. Si bien valoró las señales positivas, llamó a la cautela.
“Es una buena noticia que el árbol muestre señales de que parece que se está recuperando”, sostuvo, y explicó que los brotes comenzaron a observarse desde diciembre, aunque sin continuidad hasta la llegada de las últimas lluvias, que favorecieron notablemente el proceso.

Sin embargo, advirtió que el panorama aún es incierto: “No sabemos qué pasa abajo. Ojalá esa brotación se sostenga”. En ese sentido, remarcó que este es un momento clave para el cuidado del ejemplar, sobre todo de cara a la llegada del invierno: “Por lo menos hay que esperar a que pasen los fríos”.
Meehan también fue crítica respecto al impacto del trasplante. Según explicó, la intervención afectó seriamente el sistema radicular del árbol: “Todo el sistema de raíces que tenía fue eliminado. Esa era la zona de absorción”, detalló, señalando que esto compromete tanto la nutrición como el anclaje del ejemplar.
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Además, planteó una reflexión más profunda sobre la intervención: “A un árbol tan viejo, un impacto así le acorta muchísimo la vida”, y agregó un concepto que generó debate desde el inicio del conflicto: “También hay que pensar en la dignidad del árbol”.

En relación al anuncio oficial, la especialista reconoció que es lógico que se celebre el rebrote, pero insistió en la necesidad de un seguimiento constante: “No es momento de cantar victoria. Hay que seguir esperando y monitoreando”.
Finalmente, destacó que la defensa del quebracho trascendió lo puntual para convertirse en un símbolo: “No era una lucha contra la municipalidad, sino por proteger algo que forma parte de nuestra identidad y del ambiente”.
Mientras tanto, el quebracho sigue su proceso. Con señales alentadoras, pero en una etapa delicada, su futuro aún está abierto.
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