
En el cierre del año, la periodista y especialista en violencia de género Virginia Digón analizó en Anexados los principales casos que marcaron 2025 en Córdoba y el país, poniendo el foco en los femicidios, la violencia obstétrica, el retroceso de políticas públicas y la necesidad urgente de fortalecer la prevención.
Uno de los casos más emblemáticos que volvió a instalar el debate fue el de Paola Ortiz, una mujer condenada por homicidio tras la muerte de su bebé recién nacido, en un proceso judicial que, según reclama la Organización Católica por el Derecho a Decidir, no aplicó perspectiva de género. La organización exige que se revise una sentencia firme, cuestionando pericias y autopsias que no lograron acreditar si el bebé nació con vida. El caso expone, además, un contexto de extrema vulnerabilidad social, violencia sexual y pobreza estructural.
Violencia obstétrica: una problemática invisibilizada
Digon remarcó que este año volvió a quedar en evidencia la violencia obstétrica, una forma de violencia de género que atraviesa a muchas mujeres durante el embarazo y el parto.
Durante el juicio por el Hospital Neonatal, donde se condenó a la enfermera Brenda Agüero por el asesinato de cinco bebés y a funcionarios del sistema de salud, los testimonios de las madres revelaron prácticas sistemáticas de maltrato y deshumanización.
En este marco, actualmente la Justicia de Córdoba investiga 14 casos vinculados al presunto mal accionar del personal de la Maternidad Provincial. Si bien los expedientes son diversos y están en análisis, se indaga qué ocurrió en cada atención médica que derivó en muertes, maltratos o situaciones graves.

Más conciencia social, pero sin baja en los femicidios
Consultada sobre si la sociedad está mejor o peor que años anteriores, Digón planteó un escenario complejo.
Por un lado, destacó que desde el movimiento Ni Una Menos existe una mayor conciencia social sobre qué es la violencia de género y cómo identificarla. Sin embargo, ese avance no se tradujo en una disminución de los femicidios, que continúan ocurriendo con cifras alarmantes.
“Hay una parte de la sociedad que tomó conciencia, pero otra que sigue ejerciendo violencia. Por eso los casos más graves no bajan”, explicó.
Recortes nacionales y sobrecarga provincial
Otro punto central del análisis fue el retroceso de políticas públicas a nivel nacional. La especialista advirtió que el actual gobierno desfinanció 40 de los 45 programas destinados a la promoción de la igualdad de género y minimiza discursivamente la problemática.

Un dato clave es la situación de la línea 144, que hoy funciona con un 80% menos de personal, lo que genera demoras en la atención y deriva la carga a las provincias.
En Córdoba, esto impactó directamente en el Polo de la Mujer y en las políticas provinciales, que se encuentran sobreexigidas.
Además, señaló que Córdoba redujo el rango institucional del Ministerio de la Mujer a Secretaría, siguiendo una tendencia que se repite en casi todas las provincias del país. Actualmente, Buenos Aires es la única que mantiene un Ministerio de la Mujer.
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Un año atravesado por femicidios
En Córdoba, durante 2025 se registraron más de 12 femicidios, pero uno de los casos que más conmocionó fue el doble femicidio de Luna Yardín y María Elsa Zamudio, asesinadas por Pablo La Hurta.
Digón reconstruyó el caso, marcado por violencia psicológica, económica y judicial, denuncias falsas, incumplimiento de cuota alimentaria, intentos de despojo patrimonial y un largo hostigamiento previo.
A pesar de las denuncias y restricciones, el agresor violó todas las medidas y terminó cometiendo el crimen.
“El caso muestra todas las alertas que fallaron, pero también algo más profundo: cuando un hombre está decidido a matar, muchas veces no hay nada que lo detenga”, reflexionó.

Prevención: la clave que sigue faltando
Para Virginia, la respuesta no puede centrarse solo en la Justicia.
“La Justicia actúa después de que la violencia ya ocurrió. Lo que necesitamos es prevención, educación y un compromiso real del Estado”, afirmó.
En ese sentido, remarcó la importancia de:
- campañas masivas de prevención,
- educación sexual integral efectiva,
- mensajes claros desde los medios y las instituciones,
- políticas públicas sostenidas en el tiempo.
“Necesitamos evitar varones violentos antes de que haya víctimas, femicidios, hijos huérfanos y familias destruidas”, concluyó.
La entrevista dejó un balance duro, pero necesario, sobre un año atravesado por la violencia de género y los desafíos pendientes para que la prevención deje de ser una deuda estructural.