En la localidad de Agua de Oro, un video publicado por un comercio local generó indignación y preocupación social al mostrar una escena en la que una mujer era introducida dentro de una bolsa simulando ser “desaparecida”. El material, difundido desde las propias redes del negocio, fue rápidamente viralizado y repudiado por vecinos, organizaciones y el equipo de género municipal, que presentó una denuncia judicial.
Antonella Bainotti, integrante del Equipo de Género de Agua de Oro, explicó en diálogo con Radio Nexo que el caso “reproduce violencia simbólica y mediática, naturalizando prácticas que no deben pasar desapercibidas”. El municipio emitió un comunicado de repudio y pidió a la Justicia que intervenga para promover una reparación simbólica y acciones de concientización.
“El comercio tiene que asumir su responsabilidad. Estamos trabajando en una acción reparatoria que nos permita repensar cómo comunicamos y desde qué perspectiva”, señaló Bainotti.

La referente advirtió que Sierras Chicas atraviesa una situación alarmante, con tres femicidios en lo que va del año. “Nuestras estadísticas indican que los homicidios en la región fueron todos femicidios. Es un dato que nos obliga a frenar la pelota y reflexionar”, subrayó.
Bainotti también alertó sobre un retroceso en materia de derechos y políticas públicas: “Antes existía un Ministerio de las Mujeres, ahora no. Las líneas de asistencia, como la 144, están desfinanciadas o con menos personal. Eso tiene consecuencias directas en las comunidades.”
El equipo de género local, conformado por cuatro personas, trabaja en prevención, contención y formación, articulando con la política provincial “Junto a Mujer”. Actualmente Agua de Oro es sede de la Diplomatura de Acompañantes Comunitarias en Violencia de Género, que busca formar redes territoriales de asistencia y sensibilización.

LA PUBLICACION COMPLETA DEL MUNICIPIO: INSTAGRAM AGUA DE ORO
Consultada sobre el impacto de este tipo de contenidos en redes, Bainotti señaló que la responsabilidad no es solo de los jóvenes: “En este caso son adultos, responsables de un comercio, quienes difunden el mensaje. Tenemos que construir colectivamente otros modos de comunicar y poner límites a estas representaciones de violencia.”
Finalmente, la referente destacó la reacción ciudadana: “Lo positivo es que la comunidad se movilizó. Las vecinas y vecinos dijeron ‘esto no está bien’. Eso demuestra que hay un trabajo de años que empieza a dar frutos en la sensibilización social.”
ESCUCHA LA NOTA COMPLETA A ANTONELLA BAINOTI EN ANEXADOS