LA FORMULA E TUVO SU PASO POR Bs As.

Deportes 20 de febrero Por
La disputa fue en Puerto Madero. El cordobés finalizó décimo luego de sufrir un choque durante la clasificación

José María López brindó el espectáculo que prometió. Largó último en el ePrix de Buenos Aires, en Puerto Madero, y logró escalar hasta un decoroso décimo puesto, igualando su mejor posición en la Fórmula E. De yapa, sumó su segundo punto en el campeonato. El ganador fue el suizo Sebastian Buemi (Renault).

Pechito tuvo que sacarle todo el jugo a los autos que le dio el DS Virgin Race para esta carrera. El cordobés, casi sin conocer el circuito, salió por la mañana a probar y clavó el mejor tiempo de la primera de las tandas de entrenamiento. Tuvo un altibajo en la segunda y un duro golpe en la clasificación: cuando venía lanzado en su primera vuelta rápida se encontró con el portugués Antonio Félix Da Costa (Andretti) parado en la pista y en su segundo intento sufrió una ida de cola que lo mandó a tocar el paredón. ¿Conclusión? Quedó en el fondo del pelotón para la gran carrera.

En la previa, el de Río Tercero había avisado que no estaba para ganar, pero que iba por su mejor resultado en la categoría. Es decir, para igualar o mejorar el décimo lugar conseguido en Marruecos, en la segunda fecha. De mínima, lo alcanzó.

Para eso debió luchar desde atrás. Largó último, entre 20 autos, y ya de arranque ganó un par de lugares. En la partida superó al chino Ma Quin Hua (TECHEETAH) y al británico Andy Carroll (Jaguar). Dos menos.

Rápidamente, el tricampeón del Mundial de Turismo se ubicó detrás del alemán Maro Engel (Venturi), que le prestó resistencia por un puñado de vueltas. No más. Al superarlo hizo casi un dos por uno, porque Sam Bird, compañero del argentino, se retrasó y le permitió subir otras dos posiciones.

El portugués Da Costa, el mismo que lo había complicado en la clasificación, fue su siguiente víctima. Y justo antes del momento de las paradas, el alemán Nick Heidfeld (Mahindra) perdió rendimiento y también le cedió la posición al argentino. El cambio de auto (cuando se agota la batería no hay recarga, directamente se cambia de vehículo) lo encontró en el 14° lugar.

En la parada, López ganó otro lugar en detrimento del sueco Felix Rosenqvist (Mahindra) y aunque perdió una con Heidfeld, luego la recuperó, ante otro retraso del ex Fórmula 1.

En el tramo final se vio lo mejor del también campeón de Top Race y Súper TC2000. Corrió de atrás a Stéphane Sarrazin (Venturi), le ganó el lugar, hizo lo mismo con el holandés Robin Frijns (Andretti) y completó la remontada sobre el neocelandés Mitch Evans (Jaguar), su último escollo para llegar a los puntos.

La audacia del piloto argentino tuvo un reconocimiento especial del público, que le presentó una ovación inolvidable. La victoria no llegó para él, pero el camino es largo y este cordobés, que hoy es emblema del automovilismo argentino, progresa a pasos agigantados.

Adelante fue otra la historia. El campeón Buemi consiguió su tercera victoria consecutiva y demostró que hoy no tiene rival en la categoría.