MARIANO LUQUE: DESDE SIERRAS CHICAS AL MUNDO

Locales 10/02/2017
El filme, protagonizado por Mara Santucho y Eva Bianco, explora en el tema de la maternidad. Se estrenó en el festival de Rotterdam, Holanda.
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1 / 2 - El cordobés Mariano Luque habla de "Otra madre", su nueva película.

La ópera prima de Mariano Luque resultó toda una anomalía en el circuito de festivales. Salsipuedes fue primero un mediometraje que se estrenó en Cannes en 2011 y unos meses después, y en una versión extendida, se reestrenó en febrero de 2012 en el festival de Berlín. En ningún caso se trataba de secciones competitivas, pero aun así no dejaba de ser una enigmática decisión: los grandes festivales no repiten películas. Evidentemente, los alemanes querían el filme de Luque.
Ahora son los holandeses los que vieron por primera vez este viernes Otra madre, la segunda película del director con el protagónico de Mara Santucho, que se estrenó esta semana en el prestigioso Festival Internacional de Cine de Rotterdam, en la sección Bright Future.
Los estrenos mundiales de esa sección tienen una importancia destacada para el festival y pueden obtener premios.
En esta ocasión no se trata de un filme situado directamente en la problemática de la violencia de género como en Salsipuedes. La cotidianeidad de una madre joven y divorciada de clase media trabajadora, que vive con su hija en la casa de su madre, tiene pasajes amables y otros tristes. Luque presta atención a las obligaciones y a los deseos, e incluso hasta llega a viajar en el tiempo para espiar el futuro de su protagonista. Una mujer es siempre mucho más que una madre.
“Es una gran alegría comenzar a mostrar Otra madre en el festival de Rotterdam, luego de muchos años de trabajo junto a quienes hicimos la película. La inscribimos y a los meses nos dieron la respuesta. Recibimos un mensaje muy cálido, con palabras sentidas que justificaban la selección”, dijo.
“Quise abordar el rol materno, y cuestionar lo presuntamente ineludible, es decir; ciertos mandatos y nociones en relación a lo familiar. Mayormente son las mujeres quienes son víctimas de estos mandatos del deber ser. Además, más allá de lo hermoso del vínculo maternal quise no idealizarlo porque se trata de personajes frágiles que tienen sus problemas diarios, sus trabajos y sus rutinas. También tienen sus deseos y sus frustraciones”, indicó.
“Con Mara tenemos un vínculo y una comprensión mutua desde nuestro trabajo en Salsipuedes, creo que ella se supera enormemente y es admirable lo que logra en esta nueva película. Con Eva entablé rápidamente un vínculo directo, su técnica y sus recursos son increíbles. Es una actriz muy activa y observadora, que aprovecha y propone siempre a favor de las circunstancias de la escena. El mayor desafío fue el trabajo con la pequeña Julieta Niztzschmamn, de 4 años”.

“Viví casi toda mi vida en las Sierras Chicas de Córdoba y me interesó retratar ese espacio porque me identifica, porque las escenas han sido ideadas en ese entorno y busco generar una conexión con quienes viven allí, y porque guardo un gran cariño por esos lugares. Otra madre fue filmada en Villa Allende, Saldán, Mendiolaza, Unquillo. Hay otros detalles que aluden a esta elección y construcción escénica, que son los constantes viajes en ómnibus destartalados y las caminatas largas, los ladridos de los perros y los cantos de los pájaros”, señaló.
“Es una película que sucede en un tiempo actual en un pueblo serrano de Córdoba, la trama y la temática no requieren de mayor información explícita que esa. De todos modos, debo decir que sí hay una pequeña marca sobre un contexto histórico y político preciso en una de las escenas del negocio de ropa. Un diálogo entre dos personajes hace una referencia a la denominada “década ganada”. Tal vez resuena de un modo demasiado sutil”, profundizó.
“Si el abordaje sobre la maternidad y los mandatos familiares son las líneas narrativas más evidentes, estos episodios conforman otras líneas un poco más confusas e indefinidas, que buscan cierta empatía melancólica y amorosa con la conciencia del paso del tiempo y la vida. El acompañamiento de los personajes entre sí a pesar de todo, o porque no les queda otra. El peso de las experiencias y decisiones personales sobre el presente de los personajes. Siento que hay algo triste y a la vez optimista que ocurre en estas escenas”, concluyó.

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